Voluntarios de Huella Dolmen, junto a Ecofest, la Universidad Simón Bolívar y Nereidas Project, recolectaron 182 kilogramos de residuos en una jornada de limpieza en Puerto Velero, Tubará (Atlántico).
Hay territorios que Dolmen ilumina desde la infraestructura y otros que ilumina desde el compromiso. Puerto Velero, en Tubará, es uno de ellos. Allí, los voluntarios de Huella Dolmen, el programa de voluntariado corporativo de la compañía, se tomaron esta playa para retirar los residuos que empañaban la belleza de un lugar donde confluyen arena, mar y manglar en un mismo respiro.
La jornada se realizó junto a Ecofest, plataforma multisectoral de acción climática con la que Dolmen ha desarrollado activaciones ambientales en distintos puntos del Atlántico, como la limpieza de playa en Puerto Mocho y la siembra de mangle en la Ciénaga de Mallorquín. En esta ocasión, la iniciativa sumó además a miembros de la Universidad Simón Bolívar y de Nereidas Project, quienes aportaron ciencia y conocimiento a la fuerza de la comunidad.
El esfuerzo colectivo se tradujo en un resultado concreto: 182 kilogramos de residuos recolectados en una sola jornada, retirados de un ecosistema costero de alto valor ambiental para el departamento.
«Cuidar los territorios donde operamos es parte de nuestra esencia. En Puerto Velero confirmamos que, cuando se unen la empresa, la academia y la comunidad, el impacto se multiplica y se vuelve medible».
— Deisy Ballesteros, líder de la Estrategia de Sostenibilidad de Dolmen
Iluminar y dejar huella
Tubará es un territorio que Dolmen ilumina. Y ahora, también, un territorio donde deja huella. Con iniciativas como esta, la compañía reafirma que su compromiso con el desarrollo urbano sostenible va más allá de la infraestructura y se extiende al cuidado de los ecosistemas y las comunidades que la acogen.




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